En los meses de verano son muchos los municipios de las tres comarcas que rodean a Talavera los que incrementan notablemente su número de residentes, debido a que a buena parte de las localidades de La Jara, la Campana de Oropesa y la Sierra de San Vicente llegan veraneantes para pasar unos días de vacaciones con sus familiares del pueblo. Esta circunstancia supone grandes ventajas para los diferentes establecimientos comerciales y hosteleros de las poblaciones en cuestión, debido a que su clientela aumenta de forma considerable. No obstante, este hecho también da lugar en algunos casos a serios problemas para los ayuntamientos, ya que se enfrentan al problema de tener que garantizar el abastecimiento de agua a una población que puede llegar a triplicar el número habitual de residentes durante el resto del año.
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